Cuenta la leyenda que el nombre de Solán de Cabras se debe a que un pastor llevaba a su rebaño a una solana cerca del manantial y vio que sus cabras sanaban gracias al agua. Muchos siglos antes, en la España romana ya se atribuían propiedades curativas al agua Solán de Cabras. Los primeros análisis químicos de los que existen constancia escrita datan del siglo XVIII. Durante el mismo siglo, el Agua Solán de Cabras obtiene el reconocimiento oficial de mineromedicinal. Gracias al tratamiento y curación de D. Pedro López de Lerena, Ministro de Hacienda de Carlos III, se impulsa la creación de los Baños y la Hospedería.
En 1790, bajo el reinado de Carlos IV, las aguas de Solán de Cabras son declaradas de Utilidad Pública.
En 1826, Sus Majestades los Reyes Fernando VII y María Josefa de Sajonia viajan al Manantial de Solán de Cabras buscando curar la infertilidad de la reina.
A principios de siglo XX, los propietarios del balneario ampliaron el negocio de la "toma de aguas" in situ y empezaron a vender el agua embotellada en frascas de vidrio. Primero a los visitantes de Solán de Cabras, luego se incrementó la distribución en farmacias, y en la segunda mitad del siglo XX, Solán de Cabras llegó a la gran distribución y la hostelería.
Historia o leyenda, la realidad hoy es que el agua de Solán de Cabras es apta para todos los paladares y está considerada como el Gran Reserva de las aguas minerales, convirtiéndose en un símbolo de calidad y pureza.
Extracto de: solandecabras.es
Análisis del agua
Esta magnífica agua, que procede del pueblo conquense de Beteta, presenta el siguiente análisis, realizadi en del diciembre 2002 (en mg/l):